S
I N C O N F U S I O N E S
La novel ley de Servicio de Radiodifusión Comunitaria, aprobada
recientemente por el Parlamento y remitida al Poder Ejecutivo para
su promulgación y reglamentación, fue concebida, al igual que la
mayoría de las leyes que nos rigen, sin la participación de aquellos
a quienes la misma afectará: LOS MEDIOS COMUNITARIOS ALTERNATIVOS
DE COMUNICACIÓN DEL URUGUAY.
Al ser
inconsulta, la ley,
contiene varios defectos que hacen que el movimiento de radios
comunitarias, se vea seriamente perjudicado, más allá de que en sus
primeros artículos se diga pretender lo contrario.
Como toda ley que no proviene de la
iniciativa popular, ésta, tiene como principal
objetivo regular, controlar y enmarcar determinada actividad. Queda
claro que al Estado le incomoda todo aquello que se le escapa de las
manos y no puede censurar y para ello inventa una herramienta a su
medida y sin tener en cuenta la opinión de los directamente
involucrados.
Veamos como la ley se contradice con su buen intencionado espíritu
de los Artículos 1,.2 y 3, (que garantizan la libertad de expresión
e información; el acceso equitativo a las frecuencias de toda la
sociedad uruguaya; la igualdad de oportunidades para el acceso de
los habitantes de la república a los medios de comunicación y
prevenir prácticas de favorecimiento) al darse de narices con el
artículo 7, el cual establece que la asignación de frecuencias está
sujeta al informe técnico de URSEC , además de requisitos económicos
y de características técnicas. Estas exigencias hacen que la ley sea
discriminatoria, ya que esos requisitos técnicos
implican una inversión considerable en dólares para mejoras de
equipos. Salta a la vista que se trata de un filtro que dejará a
varias radios por el camino y frenará el surgimiento de otras. ¿Qué
va a pasar con las radios que no reúnan esos requisitos? ¿Las van a
clausurar y, por consiguiente, abortar todo el trabajo acumulado
durante años en sus barrios, dejando sin posibilidades de expresarse
a miles de uruguayos? Esto no parece “garantizar la libertad de
expresión e información y el acceso equitativo a las frecuencias de
toda la sociedad uruguaya”
¿Cómo van a reaccionar las
radios que sí sean autorizadas cuando las demás sean cerradas y
perseguidas?
Contonia FM transmite en la Ciudad Vieja desde el 22 de junio del
2001. Casi siete años utilizando la herramienta radio para
apuntalar a las ORGANIZACIONES SOCIALES del BARRIO y todos los
vecinos, para difundir el trabajo social de los mismos y darle voz a
los que no la tienen. Con nuestro modesto transmisor y humilde
antena, que no resistirían ninguna prueba técnica de las que
establece la ley, hemos venido trabajando y cumpliendo el rol que
debe cumplir una radio comunitaria. ¿Por qué entonces nos obligan a
realizar una inversión de cinco mil a diez mil dólares, para cumplir
una función que ya venimos realizando? No nos da el rostro para
realizar ese gasto mientras los más necesitados del Barrio padecen
dificultades económicas inocultables. Si nos vamos a poner en
campaña para juntar esa suma de dinero, lo haremos para paliar las
necesidades sociales de nuestra gente y no para mantener lo que es
solamente una herramienta al servicio de la comunidad.
¿Qué
es más importante: la radio o la gente?
Nuestra radio nunca manejó dinero por concepto de publicidad. Lo
establecimos desde la fundación y es una de las condiciones que,
entendemos nosotros, debe tener una radio comunitaria para
diferenciarse netamente de las comerciales con fines de lucro. Cada
vez que se rompe un micrófono, se corta un cable, se desajusta un
equipo, hacemos eventos como festivales, actividades artísticas y
deportivas que además de servir para recaudar esos fondos tienen
finen sociales que benefician a todos. Asimismo buscamos recursos
participando en los corsos de Ciudad Vieja haciendo un carro un año
y una murga otro. En resumen, en estos seis, casi siete años la
radio ha manejado por ese concepto unos $ 16.000 ($ 2.400 por
año!!!) lo que al lado de las cifras que se pretenden manejar por
medio de esta ley por concepto de publicidad, es una suma irrisoria
que permite de todas formas la continuidad del uso de la
herramienta. Compañeros, no debemos olvidar que la radio es solo una
herramienta al servicio de y no un fin en si mismo.
Salvo que pretendamos vivir de ella. Las organizaciones sociales
nacen por trabajo militante y no para generar fuentes de trabajo
remunerado para sus integrantes.
“El
objetivo de nuestras radios es netamente de servicio, y procuramos
que todo mensaje se adecue a ese objetivo” (1er Congreso de ECOS –
Noviembre 2001) Estamos en total desacuerdo con
esta caja de Pandora que abre la ley al permitir la publicidad,
incluida la oficial, la cual puede ser usada para asfixiar
económicamente a las radios que no son de la simpatía del gobierno
de turno. La publicidad embreta la opinión, ya que aquellos que
aportan no querrán que se los critique si se “portan mal”. ¿Qué
hacemos con el comercio del barrio que nos da publicidad si nos
enteramos que explota a sus empleados? ¿Miramos para el costado
cerrándole los micrófonos a éstos y seguimos como si nada para no
perder ese ingreso? Esta posibilidad que da la ley puede hacer
cambiar radicalmente la línea social y en defensa de los más pobres
que tenemos las radios comunitarias. La independencia económica
asegura la libertad de expresión.
Es discriminatoria, además, porque intenta adjudicar frecuencias a
algunas por un año o menos (las más humildes) , a otras por diez
(las de AMARC y quizás a algunas de ECOS para que no salten) cuando
en realidad debería ser que todos tengamos el mismo derecho. Esta
disposición desconoce por completo la realidad de las organizaciones
sociales, las cuales tiene picos de gran participación y acentuados
reflujos de la misma, según la coyuntura. Entonces ¿quién asegura
que las “afortunadas” radios que sean favorecidas con diez años de
adjudicación, en poco tiempo no justifiquen tal privilegio? ¿Cómo se
manejará esa posibilidad?
Nuestras radios mantienen como señal inequívoca de identificación
entre sus oyentes el número de frecuencia en el que estamos. ¿Esta
ley respetará la frecuencia en la que ya estamos transmitiendo?
Discrimina también, porque algunas tendrán alcance ilimitado y otras
deberán compartir frecuencia algunos días y algunas horas. Nosotros
pensamos que ninguna radio comunitaria debería abarcar todo
Montevideo -salvo las gremiales- , ya que las mismas deben tener
solamente un alcance zonal, barrial, limitado por el área de
influencia de su trabajo (por lo menos en las ciudades) ¿Puede al
Paso Carrasco interesarle los resultados de la Liga Guruyú, o del
Corso de la Ciudad Vieja o como están el Waston y Las Bóvedas en los
campeonatos de básquetbol, o la discusión de los desechos tóxicos
del Hospital Maciel? ¿Cuál es el afán y el interés que lleva a
quienes han estado en la cocina de esta a ley querer abarcar todo
Montevideo o más? Esto también permitiría el uso de una misma
frecuencia sin limitaciones de días u horarios a más de una radio y
ampliaría el espectro para más radios comunitarias.
Esta ley tiende en cada una de sus disposiciones a diferenciar unas
radios de otras, y lo que es peor lo hace económicamente. Cuanto
mejores equipos tenga la radio, más años y alcance podrá tener la
misma. Si son pobres, marcharon.
No entendemos que se pretende con lo que expresa el artículo 8
inciso D de esta ley, cuando habla de que para la adjudicación de
frecuencias se tendrá en cuenta la
“formación en el área de la comunicación”.
Posiblemente pretendan profesionalizarnos a todos y transformarnos
en periodistas como los de esos programas que se ven y escuchan
polemizando sobre el sexo de los ángeles u otros temas tan “vitales”
para alimentar de circo nuestra sociedad.
“Queremos la expresión
directa de la gente, sin necesidad de representaciones,
intermediaciones o periodistas iluminados. La radio hecha por el
vecino del barrio, el compañero de trabajo o de estudio. Que acceder
a los locutores o a los micrófonos sea algo natural, no la excepción
o el privilegio.” (1er Congreso de ECOS – Nov. 2001)
Nosotros hacemos acuerdo
hoy más que nunca con los
principios de Ecos emanados de su Primer Congreso (noviembre del
2001),
en cuanto a qué es y como debe ser una
radio comunitaria, como así también a la
legitimidad y rol de las mismas.
Nuestra radios son legítimas. Un sin fin de hechos concretos así lo
demuestran. En el caso de Contonia, antes que existiera esta ley,
distintos actores de la sociedad han ido legitimando nuestro trabajo
y accionar. En diciembre del 2001 el MSP (en el gobierno de
Batlle!!!) auspició el Festival que organizamos en el día de la
lucha contra el sida y para ese mismo evento la Prefectura nos
autorizó a ponerle un condón gigante al faro en Ciudad Vieja; la IMM
nos extiende año a año los pases de prensa para los distintos
eventos, como a cualquier otro medio de comunicación, la Federación
Uruguaya de Básquetbol también, lo mismo hace DAECPU para el
Concurso del Teatro de Verano, todos ellos sin preguntarnos o
preocuparse nunca si éramos o no “legales”. Han venido a nuestro
estudio todo tipo de personalidades del gobierno departamental y
nacional sin tampoco poner reparos en tal sentido; y así podríamos
seguir enumerando un sin fin de casos que demuestran que la
legitimidad no pasa por una ley.
Por todos estos motivos es que
Contonia FM no solicitará frecuencia mediante esta ley,
ni muchos menos se presentará para ser censada. Entendemos que
nuestro trabajo es legítimo, sin fines de lucro e inserto en el
barrio y sus organizaciones sociales.. No contribuiremos a legitimar
una ley que es perjudicial para el movimiento de radios
comunitarios, salvo para unas pocas que lograron hacer esta ley a su
medida. No seremos responsables del cierre de un montón de radios
que hoy son verdaderas herramientas de la lucha popular. Estamos
dispuestos a correr los riesgos que esta posición trae consigo.
Por lo tanto entendemos
que de ser necesaria una ley, la misma debe:
1 - Contemplar la opinión de todas las
radios comunitarias sin excepciones.
2 - Reconocer las radios existentes
como legítimas y
facilitar el surgimiento de nuevos medios
comunitarios de comunicación, sin que lo técnico
sea un requerimiento excluyente o limitante.
3 - Ser la firme defensa de los medios
comunitarios en el espectro del dial contra las radios político
partidarias y religiosas, destinando un considerable segmento del
mismo para uso exclusivo de la radios comunitarias.
4 - Defender el derecho de las radios a
seguir transmitiendo desde las actuales frecuencias que utilizan.
5- Permitir solamente un alcance
limitado por su lugar de influencia social en determinada zona,
salvo las gremiales y/o rurales que ameritan mayor alcance.
6 - Dejar en manos de las radios
organizadas la forma de controlar la no invasión de unas a otras,
como lo hemos hecho hasta ahora.
7- Garantizar la devolución de los
equipos ilegalmente incautados de los distintos lugares de
transmisión por la Dirección Nacional de Comunicaciones y la URSEC,
a sus verdaderos y legítimos dueños.
8- Asegurar el
no
uso de la publicidad como medio de ingresos para
sustentar las mismas, incentivando en cambio el trueque de anuncios
de solidaridad entre un comercio y una organización social
determinada.
En esta pelea encontrarán a Contonia, sabiendo que estamos
prácticamente solos en la misma. Eso no nos disminuye, sino que nos
exige estar bien claros, atentos y con cabeza bien abierta para
entender y escuchar todas la opiniones y posiciones que anden en la
vuelta.
Así seguirá CONTONIA FM: transmitiendo y
siendo como siempre: COMUNITARIA, LEGITIMA, LIBRE.
Salú.
COLECTIVO CONTONIA FM
Ciudad Vieja, Enero del 2008
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